Cap de Creus es ese rincón mágico que no puedes perderte si viajas por la Costa Brava. Comenzamos el recorrido por su emblema más famoso, el Faro de Cap de Creus, que ofrece unas vistas inigualables del Mediterráneo. El paisaje es un espectáculo natural, una mezcla única de acantilados, calas secretas y abruptas formaciones geológicas que parecen sacadas de otro mundo. La esencia de Cap de Creus se encuentra en su mezcla perfecta de naturaleza y cultura, donde cada rincón cuenta una historia. Desde los restos del monasterio de Sant Pere de Rodes con impresionantes vistas a Cadaqués, hogar inspirador para Dalí y otros artistas, hasta pequeños refugios para senderistas, Cap de Creus es un lugar para perderse y encontrarse.
📍 Top 10 lugares que ver
Cala Jugadora
Un rincón escondido de Cap de Creus, la Cala Jugadora es ideal para los que buscan tranquilidad y contacto directo con la naturaleza virgen. Sus aguas cristalinas y formaciones rocosas ofrecen un paisaje espectacular para nadar o practicar snorkel, lejos del ajetreo turístico.
Platja del Port de la Selva
Esta encantadora playa es un destino perfecto para quienes desean relajarse al sol. Destacada por su tranquilidad, ofrece una vista espectacular de las embarcaciones que descansan en el puerto. Su amplia extensión de arena es ideal para pasar el día en familia.
Cueva de l'Infern
Ubicada en la costa del Parque Natural, la Cueva de l’Infern es un pequeño milagro geológico. Formada por erosiones del mar y viento, esta cueva ofrece un paisaje etéreo especialmente cuando recogen los colores del amanecer o atardecer.
Monasterio de Sant Pere de Rodes
Impresionante remanente de la arquitectura románica, el monasterio ofrece vistas que te quitan el aliento. Situado en lo alto de la sierra de Rodes, sigue siendo un símbolo de historia y espiritualidad catalana. Su entorno es perfecto para aquellos que disfrutan de la historia y la naturaleza.
Cadaqués

Este encantador pueblo pesquero es conocido por sus casas blancas y calles estrechas, que capturan la esencia del Mediterráneo. Durante años, Cadaqués ha sido refugio de artistas, incluido Dalí, y su vibrante atmósfera cultural sigue viva en cada rincón. Ideal para un día de exploración y relax junto al mar.

































































































































































































































